Estimados amigos: este año, por motivos principalmente económicos, no he tenido oportunidad de editar una nueva publicación con mi obra literaria. No obstante, tengo mucho material que en algún momento alcanzará su destino en un libro. Numerosos manuscritos, que fueron surgiendo con el transcurso de los meses, explorando diferentes facetas de la narrativa, dado que no sólo tengo una novela terminada sino que continúo escribiendo cuentos. Durante este 2016 participé en varios certámenes nacionales e internacionales, y siempre es un estímulo recibir un premio o una mención. Y cuando nada de ello sucede, prevalece la satisfacción de haber participado y haber dado a conocer mis trabajos entre personas vinculadas a la literatura.
Si las condiciones mejoran, y si obtengo un subsidio o ayuda económica que así lo permita, el año próximo publicaré un nuevo ejemplar, no tengo decidido aún si será la tan mentada novela o bien una antología de cuentos. Todo dependerá del presupuesto con el cual se disponga al momento de hacerlo. Sigo en contacto con mis amigos de Barcelona, en particular con Jordi, uno de mis más fieles lectores en el exterior y que me ha brindado la posibilidad de difundir mis relatos en España. Agradezco a todos por las muestras de afecto recibidas, por la motivación que me brindan, y seguramente el 2017 nos encontrará juntos en la presentación de mi nuevo libro.
¡Que todos vuestros deseos se cumplan, y a empezar el próximo año con todas las pilas!
miércoles, 14 de diciembre de 2016
martes, 14 de junio de 2016
De nuevo en contacto
Amigos: gracias por visitar mi blog, luego de tanto tiempo sin estar comunicados por este medio. Este año lo considero de transición, porque si bien sigo escribiendo, por el momento las condiciones económicas hacen difícil que pueda publicar un nuevo libro. De todas maneras, continúo participando de certámenes literarios y en varios de ellos he tenido la satisfacción de obtener menciones, o ver mis trabajos publicados.
Este es el primer post de 2016, llegó bastante tarde por cierto, pero a menudo no dispongo del tiempo suficiente para actualizar el blog. Está en los planes realizar actualizaciones más frecuentes, porque fue concebido con esa idea, de mantenerlos informados de mi producción literaria y de que este espacio sea una manera de dar a conocer lo que hago. Felizmente, me siento reconocido por la gente de mi pueblo, que es más importante que obtener un premio en el Exterior. Mi mayor satisfacción es que mis libros sean leídos y que quien lo haga se sienta en total libertad de formular las críticas u observaciones que crea necesarias.
Les agradezco mucho la confianza depositada en mí, el apoyo incondicional que me brindan, y el estímulo de mi familia y seres queridos.
Seguramente, aunque quizás este año no pueda publicar un nuevo libro, tendrán noticias mías muy pronto.
Un abrazo,
Mariano.
Este es el primer post de 2016, llegó bastante tarde por cierto, pero a menudo no dispongo del tiempo suficiente para actualizar el blog. Está en los planes realizar actualizaciones más frecuentes, porque fue concebido con esa idea, de mantenerlos informados de mi producción literaria y de que este espacio sea una manera de dar a conocer lo que hago. Felizmente, me siento reconocido por la gente de mi pueblo, que es más importante que obtener un premio en el Exterior. Mi mayor satisfacción es que mis libros sean leídos y que quien lo haga se sienta en total libertad de formular las críticas u observaciones que crea necesarias.
Les agradezco mucho la confianza depositada en mí, el apoyo incondicional que me brindan, y el estímulo de mi familia y seres queridos.
Seguramente, aunque quizás este año no pueda publicar un nuevo libro, tendrán noticias mías muy pronto.
Un abrazo,
Mariano.
sábado, 28 de noviembre de 2015
Un año para atesorar en la memoria
Momento de balances, del Ying y del Yang...debo decir que 2015 ha sido un año muy provechoso para mí, y la participación en certámenes literarios no hubiera sido posible sin el apoyo incondicional de mi familia. Del mismo modo, la presentación de "Calesita", mi tercer libro, me prodigó muchas satisfacciones, porque como ustedes saben, no me considero un escritor profesional. Por lo tanto, no cuento con el respaldo de una gran editorial para la publicación de mis obras, y todo se hace "a pulmón", sin buscar un margen de ganancia con la venta de los libros, sino por el mero hecho de despuntar el vicio de escribir.
Todavía me queda mucho por mejorar, y considero que el mejor aprendizaje es leer a aquellos escritores que marcaron un hito en la literatura, por su estilo y por su impronta característica. Borges, Bioy Casares, Sabato, Mujica Láinez, Manuel Puig, entre otros, son autores imprescindibles en mi biblioteca personal. Sólo me resta decirles GRACIAS a todos quienes me brindan su estímulo para seguir adelante, y continuaré escribiendo siempre que me provoque placer hacerlo, ya que no tiene sentido hacer algo sin ganas o motivación. Un abrazo a todos!
Mariano Contrera
Todavía me queda mucho por mejorar, y considero que el mejor aprendizaje es leer a aquellos escritores que marcaron un hito en la literatura, por su estilo y por su impronta característica. Borges, Bioy Casares, Sabato, Mujica Láinez, Manuel Puig, entre otros, son autores imprescindibles en mi biblioteca personal. Sólo me resta decirles GRACIAS a todos quienes me brindan su estímulo para seguir adelante, y continuaré escribiendo siempre que me provoque placer hacerlo, ya que no tiene sentido hacer algo sin ganas o motivación. Un abrazo a todos!
Mariano Contrera
miércoles, 7 de octubre de 2015
Martes por la mañana, se despierta la ciudad
Linda mañana de martes. Aquí estoy, redactando estas líneas mientras tomo unos mates, y pensando en cómo se desenvolverá la economía luego de esta transición de Gobierno. Y digo esto porque, como ya les he comentado, tengo listo el manuscrito de mi primera novela, pero cada vez cuesta más publicar, y por consiguiente, lograr que el público lector acepte pagar el precio de un ejemplar. Viéndolo desde afuera y despojándome de mi condición de escritor, me encantaría ir armándome una biblioteca con autores lobenses, que seguramente con mucho esfuerzo han podido publicar y dar a conocer su visión de este pueblo. Un Lobos que parece chato y aburrido, pero que encierra historias apasionantes, personajes que trascendieron los límites de la ciudad, y ese vano orgullo de sentir que uno pertenece acá, que cada vez que transita sus calles está caminando por un trozo de historia que se construyó mucho antes de aquel 2 de junio de 1802. Próximamente estaré poniéndolos al tanto de cómo avanza este proyecto para poder ver mi obra plasmada en papel. Les agradezco muchísimo a todos.
sábado, 3 de octubre de 2015
Títulos para no perderse
"El Séptimo Círculo", fue una colección de novelas policiales fundada por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, publicada en editorial Emecé. Reunía las mejores firmas del momento, con textos al mejor estilo de Agatha Christie. Desde hace unas semanas, el diario Clarín ha decidido reeditar en conjunto con Editorial Planeta los títulos de aquella colección, a un precio muy accesible: $ 55. Pensemos que casi a ese valor están las "revistas del corazón", que poco aportan más allá del tufillo de las celebridades. Por eso considero que es una buena oportunidad aprovechar las colecciones que están saliendo en los diarios, tanto La Nación como Clarín. En particular, pude adquirir varios libros de Osvaldo Soriano que fueron publicados por Clarín, y el que más me impactó (también fue llevado al cine), fue "Una sombra ya pronto serás". Recuerden ese título, se los recomiendo. No he tenido la posibilidad de ver la película y de determinar hasta qué punto es fiel al texto de la novela, pero aún así sería una buena experiencia poder verla. Que tengan un buen fin de semana!!!
lunes, 31 de agosto de 2015
LO INSÓLITO DE LOS MANUSCRITOS RECHAZADOS
En 2005 un joven escritor que nadie conocía envió ilusionado los
primeros capítulos de dos de sus manuscritos a nada menos que 41
editoriales y agentes.
Tras la proverbial espera, recibió 20 respuestas. Todas menos una eran rechazos. Una agente literaria había expresado interés, pero sólo en una de las obras. La otra, aunque la reconocía como original, no le pareció lo bastante interesante.
¿Conclusión? Un 98% de rechazo, ya fuera en forma de silencio o, casi siempre, de una carta estándar con motivos educados y sospechosos.
Pero bueno, a pesar del casi unánime rechazo, una agente estaba dispuesta a pelear al menos por uno de sus libros. Cuando llegó la hora de dar el siguiente paso en el proceso, fue imposible.
¿Por qué?
Porque no existía tal joven escritor.
Tras los envíos estaba un periódico, el Sunday Times. que mandó los primeros capítulos de dos novelas que habían ganado el premio Booker, uno de los más prestigiosos del mundo. Una de las novelas era In a free state de V.S. Naipaul, que recibió el Nobel de Literatura cuatro años antes, la otra era Holiday de Stanley Middleton. Le cambiaron los nombres de los personajes, pusieron como autor a un desconocido y las editoriales no sólo no reconocieron ninguna obra, sino que las rechazaron porque no las veían con “calidad suficiente” para su catálogo.
El libro por el que se interesó la agente, por cierto, fue el de Middleton. La escritura del premio Nobel se encontró con un 100% de rechazo por parte de las editoriales.
Mucha gente se lanzó a conclusiones rápidas sobre un experimento que podría matizarse hasta el infinito. La más sonora de ellas era que las editoriales y los supuestos expertos en el tema, no son capaces de reconocer una buena obra cuando la tienen delante.
Aunque obviamente hay parte de razón, no creo que el tema sea tan simple. Para empezar porque, como en muchos asuntos, a lo mejor partimos de supuestos equivocados y así es imposible encontrar conclusiones correctas. No sé muy bien por qué alguien cree que una editorial busca la calidad necesariamente. Una editorial es un negocio y como tal lo que quiere es vender e intenta ojear manuscritos que vendan. Si hoy día las editoriales pudieran volver al pasado sabiendo que 50 sombras de Grey iba a ser el éxito que fue, todas las grandes sin excepción pujarían por el manuscrito. Y no es algo necesariamente malo ni bueno, no hay por qué juzgarlo, es lo que hay.
De hecho, el experimento del Sunday Times se ha dado una y otra vez. Doris Lessing pensaba que le publicaban porque ya se había hecho un nombre, dando igual lo bueno que fuera lo que escribiera, así que para una de sus obras probó a enviarla bajo pseudónimo. 100% de rechazos fue el resultado.
Cuando Stephen King probó a ser Richard Bachman, vio que nadie le valoraba ni vendía, lo mismo pasó con J.K. Rowling hace poco. Publicó un thriller haciéndose pasar por un autor desconocido. La crítica fue benévola con el libro, pero apenas vendió nada. Cuando un periódico descubrió por casualidad quién estaba detrás (se supone que les mosqueó que un desconocido tuviera el mismo agente que Rowling) el libro se convirtió, en menos de veinticuatro horas, en número uno en ventas. Y todos cantaron las alabanzas.
El caso más sangrante de estos experimentos, el que más corroboraría esa explicación simple, ocurrió en Francia.
Claire Chazal es una presentadora de noticias francesa que, además, es una celebridad en su país y escribe. Con su novela La institutriz, publicada por la editorial Plon, tuvo un enorme éxito y fue el libro de la temporada que todo el mundo leyó. Pero la revista Voici decidió comprobar qué pasaba cuando cambiaban los nombres de los personajes y de la autora, dejando la historia tal cual. Pues lo que pasó es que todas las editoriales a las que enviaron el manuscrito no sólo no lo reconocieron, sino que lo rechazaron porque no merecía la pena.
Y por si se lo está temiendo, la respuesta es sí, una de las editoriales que la rechazó era Plon, que no reconoció a su hijo favorito cuando lo tuvo delante y además pensó que no valía. Nadie vio supuesta calidad literaria, ni potencial de ventas y una ni siquiera vio que ella misma lo había publicado.
Como en muchos temas, no tengo clara la moraleja de todo esto y no sé ni si la hay. Las conclusiones que son rápidas y simplistas, sobre este asunto y cualquier otro, me parecen superficiales y cortas. Pero son historias interesantes. Decir lo que pienso sobre el tema, matizarlo y todo eso, me ocuparía demasiado. Me quedo con las historias, que son curiosas, y que las conclusiones las saque cada uno.
Tras la proverbial espera, recibió 20 respuestas. Todas menos una eran rechazos. Una agente literaria había expresado interés, pero sólo en una de las obras. La otra, aunque la reconocía como original, no le pareció lo bastante interesante.
¿Conclusión? Un 98% de rechazo, ya fuera en forma de silencio o, casi siempre, de una carta estándar con motivos educados y sospechosos.
Pero bueno, a pesar del casi unánime rechazo, una agente estaba dispuesta a pelear al menos por uno de sus libros. Cuando llegó la hora de dar el siguiente paso en el proceso, fue imposible.
¿Por qué?
Porque no existía tal joven escritor.
Tras los envíos estaba un periódico, el Sunday Times. que mandó los primeros capítulos de dos novelas que habían ganado el premio Booker, uno de los más prestigiosos del mundo. Una de las novelas era In a free state de V.S. Naipaul, que recibió el Nobel de Literatura cuatro años antes, la otra era Holiday de Stanley Middleton. Le cambiaron los nombres de los personajes, pusieron como autor a un desconocido y las editoriales no sólo no reconocieron ninguna obra, sino que las rechazaron porque no las veían con “calidad suficiente” para su catálogo.
El libro por el que se interesó la agente, por cierto, fue el de Middleton. La escritura del premio Nobel se encontró con un 100% de rechazo por parte de las editoriales.
Mucha gente se lanzó a conclusiones rápidas sobre un experimento que podría matizarse hasta el infinito. La más sonora de ellas era que las editoriales y los supuestos expertos en el tema, no son capaces de reconocer una buena obra cuando la tienen delante.
Aunque obviamente hay parte de razón, no creo que el tema sea tan simple. Para empezar porque, como en muchos asuntos, a lo mejor partimos de supuestos equivocados y así es imposible encontrar conclusiones correctas. No sé muy bien por qué alguien cree que una editorial busca la calidad necesariamente. Una editorial es un negocio y como tal lo que quiere es vender e intenta ojear manuscritos que vendan. Si hoy día las editoriales pudieran volver al pasado sabiendo que 50 sombras de Grey iba a ser el éxito que fue, todas las grandes sin excepción pujarían por el manuscrito. Y no es algo necesariamente malo ni bueno, no hay por qué juzgarlo, es lo que hay.
De hecho, el experimento del Sunday Times se ha dado una y otra vez. Doris Lessing pensaba que le publicaban porque ya se había hecho un nombre, dando igual lo bueno que fuera lo que escribiera, así que para una de sus obras probó a enviarla bajo pseudónimo. 100% de rechazos fue el resultado.
Cuando Stephen King probó a ser Richard Bachman, vio que nadie le valoraba ni vendía, lo mismo pasó con J.K. Rowling hace poco. Publicó un thriller haciéndose pasar por un autor desconocido. La crítica fue benévola con el libro, pero apenas vendió nada. Cuando un periódico descubrió por casualidad quién estaba detrás (se supone que les mosqueó que un desconocido tuviera el mismo agente que Rowling) el libro se convirtió, en menos de veinticuatro horas, en número uno en ventas. Y todos cantaron las alabanzas.
El caso más sangrante de estos experimentos, el que más corroboraría esa explicación simple, ocurrió en Francia.
Claire Chazal es una presentadora de noticias francesa que, además, es una celebridad en su país y escribe. Con su novela La institutriz, publicada por la editorial Plon, tuvo un enorme éxito y fue el libro de la temporada que todo el mundo leyó. Pero la revista Voici decidió comprobar qué pasaba cuando cambiaban los nombres de los personajes y de la autora, dejando la historia tal cual. Pues lo que pasó es que todas las editoriales a las que enviaron el manuscrito no sólo no lo reconocieron, sino que lo rechazaron porque no merecía la pena.
Y por si se lo está temiendo, la respuesta es sí, una de las editoriales que la rechazó era Plon, que no reconoció a su hijo favorito cuando lo tuvo delante y además pensó que no valía. Nadie vio supuesta calidad literaria, ni potencial de ventas y una ni siquiera vio que ella misma lo había publicado.
Como en muchos temas, no tengo clara la moraleja de todo esto y no sé ni si la hay. Las conclusiones que son rápidas y simplistas, sobre este asunto y cualquier otro, me parecen superficiales y cortas. Pero son historias interesantes. Decir lo que pienso sobre el tema, matizarlo y todo eso, me ocuparía demasiado. Me quedo con las historias, que son curiosas, y que las conclusiones las saque cada uno.
martes, 25 de agosto de 2015
Finalista en Estados Unidos
Hace un par de meses, Mariano resultó finalista de un certamen de autores latinoamericanos de la Universidad de Princeton en Estados Unidos, en la categoría Cuento, por su obra "Guillermo Vilas". Este galardón, no hace más que ratificar el entusiasmo que tiene por participar en todos los concursos literarios que le sean posibles. Ya lo ha hecho en Europa, donde sus trabajos fueron publicados en un Portal Web de los más prestigiosos del Viejo Continente, y ahora realizó esta exitosa incursión en "el País del Norte". Desde luego, el gran anhelo que tiene Mariano, y que seguramente podrá ver concretado por lo logros que viene alcanzando, es ser invitado a la sede que los certámenes internacionales donde participa para poder recibir allí su distinción.
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